10 versículos · Reina-Valera 1909
Versículos sobre el matrimonio
Qué dice la Biblia sobre el matrimonio
La Biblia presenta el matrimonio como una unión instituida desde el principio, no como un mero contrato social. La fórmula de Génesis —dejar, unirse, ser «una sola carne»— marca el patrón al que vuelven Jesús y Pablo siglos después. De ahí parten dos ideas que recorren toda la Escritura: el matrimonio es exclusivo y duradero, y el amor que lo sostiene se describe en términos concretos, no sentimentales. Los versículos reunidos aquí abarcan el origen de la unión, la naturaleza del amor que la mantiene y las responsabilidades mutuas de marido y mujer. Sirven igual para quien se prepara para casarse que para quien lleva años de convivencia y busca reorientar la relación. Leídos juntos, dibujan un compromiso exigente, basado en la entrega antes que en la conveniencia.
El origen y la permanencia de la unión
El texto fundacional es Génesis 2:24: «dejará el hombre á su padre y á su madre, y allegarse ha á su mujer, y serán una sola carne». Hay un orden deliberado —dejar, unirse, fundirse— que sitúa la nueva relación por encima de los vínculos previos. Jesús cita este pasaje y extrae la conclusión que muchos prefieren evitar: «lo que Dios juntó, no lo aparte el hombre» (Marcos 10:9). La unión tiene un carácter que trasciende la voluntad individual de romperla. Eclesiastés aporta una imagen práctica de por qué dos es mejor que uno: «si cayeren, el uno levantará á su compañero… cordón de tres dobleces no presto se rompe» (Eclesiastés 4:9-12). El matrimonio se entiende ahí como sostén mutuo frente a la fragilidad de la vida, y el «tercer cordón» se ha leído tradicionalmente como la presencia de Dios en la relación.
Un amor que se define por hechos
Pablo eleva el listón al pedir a los maridos que amen «así como Cristo amó á la iglesia, y se entregó á sí mismo por ella» (Efesios 5:25): el modelo es el sacrificio, no la posesión. Y el célebre pasaje de 1 Corintios 13 traduce ese amor a conductas verificables: «es sufrida, es benigna… no busca lo suyo, no se irrita, no piensa el mal… todo lo soporta» (13:4-7). No habla de emoción, sino de paciencia y renuncia diaria. Pedro completa el cuadro con una exigencia mutua de respeto: el marido debe habitar «según ciencia, dando honor á la mujer», y advierte que el trato áspero estorba incluso la oración (1 Pedro 3:7). Colosenses 3:18-19, leído en su conjunto, vincula la sujeción con el deber del marido de amar «y no ser desapacible»: la responsabilidad es recíproca.
Cómo usar estos versículos
Convierte 1 Corintios 13:4-7 en un examen personal, no en un reproche: léelo cambiando «la caridad» por tu propio nombre y observa dónde no encajas. Usa Efesios 5:25 como vara de medir las decisiones cotidianas, no solo los grandes gestos. Si la relación atraviesa una crisis, vuelve a Eclesiastés 4: recordar para qué sirve el otro reordena la perspectiva. Y aplica 1 Pedro 3:7 a la práctica de la oración en pareja, observando si el modo de tratarse la facilita o la entorpece. Estos textos rinden más como hábito compartido que como lectura aislada.
- 1
Por tanto, dejará el hombre á su padre y á su madre, y allegarse ha á su mujer, y serán una sola carne.
- 2
Maridos, amad á vuestras mujeres, así como Cristo amó á la iglesia, y se entregó á sí mismo por ella,
- 3
4. La caridad es sufrida, es benigna; la caridad no tiene envidia, la caridad no hace sinrazón, no se ensancha; 5. No es injuriosa, no busca lo suyo, no se irrita, no piensa el mal; 6. No se huelga de la injusticia, mas se huelga de la verdad; 7. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
- 4
9. Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. 10. Porque si cayeren, el uno levantará á su compañero: mas ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. 11. También si dos durmieren juntos, se calentarán; mas ¿cómo se calentará uno solo? 12. Y si alguno prevaleciere contra el uno, dos estarán contra él; y cordón de tres dobleces no presto se rompe.
- 5
El que halló esposa halló el bien, Y alcanzó la benevolencia de Jehová.
- 6
18. Casadas, estad sujetas á vuestros maridos, como conviene en el Señor. 19. Maridos, amad á vuestras mujeres, y no seáis desapacibles con ellas.
- 7
Pues lo que Dios juntó, no lo aparte el hombre.
- 8
Honroso es en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; ·mas á los fornicarios y á los adúlteros juzgará Dios.
- 9
10. Mujer fuerte, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepuja largamente á la de piedras preciosas. 11. El corazón de su marido está en ella confiado, Y no tendrá necesidad de despojo. 12. Darále ella bien y no mal, Todos los días de su vida.
- 10
Vosotros maridos, semejantemente, habitad con ellas según ciencia, dando honor á la mujer como á vaso más frágil, y como á herederas juntamente de la gracia de la vida; para que vuestras oraciones no sean impedidas.
Preguntas frecuentes sobre versículos de matrimonio
¿Qué dice la Biblia sobre el matrimonio?
La Biblia presenta el matrimonio como una unión instituida por Dios desde Génesis 2:24, donde el hombre y la mujer pasan a ser «una sola carne». Jesús la confirma como exclusiva y duradera en Marcos 10:9, y Pablo la describe en Efesios 5 como una relación basada en el amor sacrificado y el respeto mutuo.
¿Cuál es el mejor versículo para un matrimonio?
1 Corintios 13:4-7 es el más citado en bodas y aniversarios: describe el amor como paciente, benigno, que «no busca lo suyo» y «todo lo soporta». Efesios 5:25, que pide al marido amar como Cristo amó a la iglesia, y Génesis 2:24 son igualmente representativos del matrimonio bíblico.
¿Qué versículo habla de dos personas que se unen?
Génesis 2:24 describe la unión: hombre y mujer «serán una sola carne». Eclesiastés 4:9-12 añade la imagen del «cordón de tres dobleces» que «no presto se rompe», entendido tradicionalmente como la unión de los esposos sostenida por la presencia de Dios. Ambos textos son clásicos en celebraciones matrimoniales.
¿Qué dice la Biblia sobre el amor entre esposos?
Efesios 5:25 pide a los maridos amar «así como Cristo amó á la iglesia, y se entregó á sí mismo por ella», con el sacrificio como modelo. 1 Corintios 13 traduce ese amor a hechos concretos: paciencia, benignidad, renuncia al egoísmo. La Biblia describe el amor conyugal en términos de entrega diaria, no de mero sentimiento.
¿Qué dice la Biblia sobre el respeto en el matrimonio?
1 Pedro 3:7 pide al marido habitar «dando honor á la mujer» y advierte que el trato áspero estorba la oración. Colosenses 3:18-19 plantea responsabilidades recíprocas: sujeción por parte de la esposa y amor sin aspereza por parte del marido. El respeto mutuo aparece como condición de una relación sana.
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