Palabra bíblica · Griego
Pascha
Pascha es el término griego para Pascua, derivado del hebreo 'pesaj', que designa la festividad judía del paso del Señor y, en el cristianismo, la celebración de la resurrección de Jesús.
Forma original
πάσχα
pascha
Strong
G3957
En el AT
49×
En el NT
29×
También como
pascua · pesaj · paschal
Definición rápida
Pascha es el término griego utilizado en la Biblia para referirse a la Pascua. Procede del hebreo ‘pesaj’, que significa ‘paso’ o ‘salto’, y originalmente designa la festividad judía que conmemora la liberación de Israel de Egipto. En el cristianismo, Pascha pasó a identificar la celebración de la resurrección de Jesucristo, estableciendo un vínculo entre el éxodo israelita y la redención en Cristo.
Origen y etimología
La palabra Pascha (griego: πάσχα, transliterado ‘pascha’) es una transliteración directa del hebreo פֶּסַח (‘pesaj’). El término hebreo aparece por primera vez en Éxodo 12 para describir la noche en que Dios “pasó por alto” las casas de los israelitas durante la última plaga en Egipto. El significado esencial de ‘pesaj’ es ‘paso’ o ‘salto’, en referencia al acto de Dios de proteger a su pueblo.
En la traducción griega del Antiguo Testamento (Septuaginta), los traductores usaron ‘pascha’ para conservar el término original. De ahí pasó al Nuevo Testamento y, posteriormente, a las lenguas europeas. En latín, el término se mantuvo como ‘pascha’, y de allí derivan palabras como Pascua (español), Pâques (francés) o Pasqua (italiano). Es importante señalar que, aunque la raíz hebrea y su significado son ampliamente aceptados, algunos detalles sobre la interpretación exacta del término han sido objeto de debate exegético.
Pascha en el Antiguo Testamento
En el Antiguo Testamento, ‘pesaj’ o ‘pascha’ designa la principal festividad de la redención israelita: la Pascua. Su institución se narra en Éxodo 12, cuando Dios ordena sacrificar un cordero sin defecto y marcar las puertas con su sangre para que el ángel de la muerte pase de largo las casas de los israelitas (Éxodo 12:11-13). Este acto da origen a la celebración anual de la Pascua, recordando la liberación de la esclavitud egipcia.
La Pascua debía celebrarse el día catorce del primer mes (Abib, luego Nisán) y marcaba el inicio de la fiesta de los Panes sin Levadura (Levítico 23:5-6). El rito incluía el sacrificio del cordero, la comida apresurada y la rememoración de la salida de Egipto. Con el tiempo, la celebración se centralizó en Jerusalén y adquirió un carácter nacional, como se observa en las reformas de Josías (2 Crónicas 35).
El término ‘pesaj’ aparece en múltiples pasajes del Pentateuco y los libros históricos, subrayando la importancia de la memoria y la obediencia a Dios. La Pascua se convierte así en símbolo de la fidelidad divina y de la identidad del pueblo de Israel como comunidad liberada y consagrada.
Pascha en el Nuevo Testamento
En el Nuevo Testamento, Pascha se utiliza tanto en referencia a la Pascua judía como para reinterpretar su significado a la luz de la muerte y resurrección de Jesús. Los Evangelios narran que Jesús celebró la Pascua con sus discípulos en la Última Cena (Lucas 22:15), evento que da origen a la Eucaristía o Santa Cena en la tradición cristiana.
El término aparece en los relatos de la pasión, donde se menciona la preparación y celebración de la Pascua (Mateo 26:17-19; Marcos 14:12-16; Lucas 22:7-15). En Juan, Jesús es identificado como el “Cordero de Dios” (Juan 1:29), estableciendo una conexión teológica entre el sacrificio pascual y la muerte de Cristo.
Pablo desarrolla esta idea en 1 Corintios 5:7: “porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros”. Aquí, el apóstol interpreta la Pascua como figura profética de la obra redentora de Jesús. El término Pascha, por tanto, se convierte en el núcleo de la celebración cristiana de la resurrección, que en la tradición eclesial se conoce como Pascua o Domingo de Resurrección.
Significado teológico
La Pascua como liberación
En la tradición bíblica, Pascha simboliza la liberación: primero, del yugo egipcio y, en el cristianismo, del pecado y la muerte. El paso del Señor por Egipto es visto como paradigma de la acción salvadora de Dios.
Cristo, el Cordero pascual
El Nuevo Testamento presenta a Jesús como el cumplimiento del significado de la Pascua. Su muerte ocurre durante la celebración pascual, y los autores cristianos interpretan su sacrificio como el del verdadero Cordero de Dios (Juan 1:29; 1 Corintios 5:7). Así, la sangre de Cristo es vista como la que protege y salva a los creyentes.
Diferencias confesionales
Las tradiciones cristianas coinciden en la centralidad de la Pascua, aunque difieren en algunos matices teológicos y litúrgicos. La Iglesia católica y la mayoría de iglesias protestantes celebran la Pascua como la fiesta principal, centrada en la resurrección. La Iglesia ortodoxa pone especial énfasis en la victoria sobre la muerte y la transformación cósmica que implica la resurrección de Cristo.
En la teología protestante, la Pascua subraya la justificación por la fe y la obra consumada de Cristo. En el catolicismo, se resalta el aspecto sacramental y la participación en el misterio pascual a través de la Eucaristía. Las iglesias ortodoxas insisten en la Pascua como “fiesta de las fiestas”, expresión máxima de la vida nueva en Cristo.
Un símbolo de esperanza
Para todas las confesiones, Pascha es símbolo de esperanza, renovación y vida eterna. La resurrección de Jesús garantiza la victoria definitiva sobre el mal y la muerte, y fundamenta la fe y la vida cristiana.
Aplicación práctica
El concepto de Pascha sigue teniendo relevancia para los creyentes hoy:
- Recuerda la fidelidad de Dios en la historia y su capacidad de liberar.
- Invita a renovar la fe en la resurrección y la vida nueva en Cristo.
- Motiva a vivir en gratitud y obediencia, conscientes del sacrificio de Jesús.
- Llama a la celebración comunitaria, especialmente en la Pascua, como centro de la vida eclesial.
- Inspira a la esperanza en medio de las dificultades, confiando en la victoria de Cristo sobre la muerte.
Errores comunes
- Confundir la Pascua judía (Pesaj) con la Pascua cristiana, sin reconocer sus diferencias históricas y teológicas.
- Pensar que Pascha solo significa “resurrección”, cuando su raíz está en el “paso” o “salto” del Señor en Egipto.
- Suponer que la fecha de la Pascua es igual en todas las tradiciones cristianas.
- Reducir el significado de Pascha a un simple rito anual, sin captar su profundidad espiritual y existencial.
Versículos clave para meditar
Éxodo 12:11 – Y lo habéis de comer así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente: es la pascua de Jehová.
Levítico 23:5 – En el mes primero, a los catorce del mes, entre las dos tardes, pascua es de Jehová.
Lucas 22:15 – Y les dijo: En gran manera he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca.
Juan 1:29 – El siguiente día ve Juan a Jesús que venía a él, y dice: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
1 Corintios 5:7 – Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, así como sois sin levadura: porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.
2 Crónicas 35:1 – Josías celebró la pascua a Jehová en Jerusalén; y sacrificaron la pascua a los catorce del mes primero.
Mateo 26:17 – Y el primer día de los panes sin levadura, vinieron los discípulos a Jesús, diciéndole: ¿Dónde quieres que aderecemos para que comas la pascua?