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Concepto teológico

Trinidad

Doctrina cristiana que afirma que Dios es un solo ser en tres personas distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, coexistiendo eternamente.

Forma original

trinitas (latín) / τριάς (griego)

trinitas · trias

En el AT

En el NT

También como

trinitario · trinitarismo · doctrina-trinitaria

Definición rápida

La Trinidad es la doctrina cristiana que confiesa un solo Dios en tres personas distintas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Las tres son coiguales, coeternas y consustanciales —de la misma esencia divina—, sin que ello rompa la unidad de Dios ni se confundan entre sí. No es un término bíblico, sino la síntesis con que la Iglesia, en los primeros siglos, articuló lo que la Escritura afirmaba sobre la relación entre el Padre, el Hijo y el Espíritu, salvaguardando a la vez el monoteísmo y la plena divinidad de los tres.

Origen y etimología

La palabra no procede de las lenguas bíblicas. En latín es trinitas, «trinidad, terna», de tri- («tres») y unitas («unidad»): la idea de «tres en uno». La introdujo de forma sistemática Tertuliano (h. 160-220) en su tratado Adversus Praxean, donde formuló también «una sustancia, tres personas» (una substantia, tres personae). En griego, el equivalente es τριάς (trias), empleado antes incluso por Teófilo de Antioquía hacia el 180.

El vocabulario técnico se afinó en los grandes concilios. Nicea (325) acuñó el término decisivo: ὁμοούσιος (homoousios, «consustancial», «de la misma sustancia»), para afirmar que el Hijo es de la misma esencia que el Padre, frente al arrianismo de Arrio, que lo consideraba la primera y más alta de las criaturas. Constantinopla (381) extendió la confesión a la divinidad del Espíritu Santo y completó el Credo niceno-constantinopolitano. El vocabulario distingue ousía (la única esencia o «ser») de hypóstasis / persona (cada uno de los tres modos personales de subsistir esa esencia).

En el Antiguo Testamento

El Antiguo Testamento no enseña la Trinidad de forma explícita; al contrario, su gran afirmación es el monoteísmo radical del Shemá: «Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es» (Deuteronomio 6:4). La doctrina trinitaria nunca pretende negar esta unidad, sino enmarcarse en ella.

La tradición cristiana ha visto en algunos textos indicios o anticipaciones, leídos retrospectivamente a la luz del Nuevo Testamento, sin pretender que el autor hebreo los entendiera ya así. Son ejemplos los plurales divinos —«Hagamos al hombre a nuestra imagen» (Génesis 1:26); «¿quién irá por nosotros?» (Isaías 6:8)—, que muchos exégetas explican como plural de deliberación o de majestad; la acción del «Espíritu de Dios» en la creación (Génesis 1:2); y la Sabiduría personificada de Proverbios 8, que algunos Padres relacionaron con el Logos. El judaísmo no lee estos pasajes en clave trinitaria, sino como expresiones de la riqueza del único Dios.

En el Nuevo Testamento

El Nuevo Testamento tampoco usa el término, pero presenta los datos que la doctrina sintetiza. Confiesa al Padre como Dios; afirma la divinidad del Hijo —«en el principio era el Verbo… y el Verbo era Dios» (Juan 1:1); «en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad» (Colosenses 2:9)—; y presenta al Espíritu Santo como persona divina, «otro Consolador» (Juan 14:16).

Sobre todo, los tres aparecen juntos en pasajes clave. La fórmula bautismal une el nombre único de los tres: «bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo» (Mateo 28:19) —nótese el singular «nombre». La bendición paulina los nombra de nuevo: «la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo» (2 Corintios 13:14). Y la escena del bautismo de Jesús los muestra simultáneamente: el Hijo en el agua, el Espíritu como paloma, la voz del Padre (Mateo 3:16-17). El Nuevo Testamento no ofrece una formulación sistemática, pero sí la experiencia trinitaria de la que esta brotará.

Significado teológico

La Trinidad busca decir dos verdades a la vez sin sacrificar ninguna: hay un solo Dios (unidad de esencia) y ese Dios existe eternamente como Padre, Hijo y Espíritu (distinción de personas). El Padre no es el Hijo ni el Espíritu, y así sucesivamente; pero los tres comparten una única naturaleza divina y actúan inseparablemente en la creación, la redención y la santificación.

Esta confesión se delimitó frente a las desviaciones que los concilios condenaron: el arrianismo (el Hijo como criatura), el modalismo o sabelianismo (un solo Dios que se manifiesta en tres «modos» sucesivos, no tres personas reales) y el triteísmo (tres dioses).

Las tradiciones comparten el dogma, con una diferencia notable:

  • Catolicismo: el Espíritu Santo procede «del Padre y del Hijo» (la cláusula Filioque, añadida en Occidente al Credo).
  • Ortodoxia: el Espíritu procede solo del Padre; rechaza el Filioque, una de las causas del cisma de 1054.
  • Protestantismo histórico: mantiene la doctrina trinitaria nicena, normalmente con el Filioque heredado de Occidente.

Quedan fuera del consenso los grupos no trinitarios (testigos de Jehová, unitarios, y el mormonismo con su propia concepción), que niegan la unidad de esencia o la plena divinidad de Cristo o del Espíritu.

Errores comunes

  • Triteísmo: imaginar tres dioses distintos en lugar de un solo Dios en tres personas.
  • Modalismo: reducir las personas a tres «máscaras» o modos sucesivos de un único sujeto, negando su distinción real y eterna.
  • Concebir las personas como «partes» de Dios: cada persona es plenamente Dios, no un tercio de la divinidad.
  • Pensar que la doctrina es «no bíblica» porque la palabra no aparece: el término es posbíblico, pero pretende sintetizar datos bíblicos.
  • Fiar la comprensión a las analogías (el agua, el trébol, el sol): todas cojean y suelen deslizarse hacia el modalismo o el triteísmo.

«Trinidad» en la Biblia: pasajes clave

Selección de pasajes bíblicos donde aparece o se aplica este término. Texto de la Reina-Valera 1909 (dominio público).

Por tanto, id, y doctrinad a todos los gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Mateo 28:19 RVR1909
(13-13) La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la participación del Espíritu Santo sea con vosotros todos. Amén. Epístola á los Corintios fué enviada de Filipos de Macedonia con Tito y Lucas.
2 Corintios 13:14 RVR1909
Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre.
Juan 14:16 RVR1909
Y dijo Dios: Hagamos al hombre á nuestra imagen, conforme á nuestra semejanza; y señoree en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en todo animal que anda arrastrando sobre la tierra.
Génesis 1:26 RVR1909

Preguntas frecuentes sobre «Trinidad»

¿Aparece la palabra «Trinidad» en la Biblia?

No. Ni «Trinidad» ni un término equivalente figuran en el texto bíblico. La palabra es una creación teológica posterior: el latín trinitas lo introdujo Tertuliano hacia el año 200, y el griego trias ya lo usaba Teófilo de Antioquía. La doctrina, en cambio, se considera una síntesis fiel de datos bíblicos sobre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

¿De dónde viene el término «Trinidad»?

Del latín trinitas, «trinidad, terna», compuesto de tri- («tres») y unitas («unidad»): tres en uno. Tertuliano fue el primero en usarlo de forma sistemática en latín, a comienzos del siglo III. En griego, el equivalente es triás. Ambos términos nacen del esfuerzo de la Iglesia por nombrar lo que la Escritura revelaba sin un vocablo único.

¿Qué significa «homoousios» en el Credo de Nicea?

Es el término griego clave del Concilio de Nicea (325): significa «de la misma sustancia» o «consustancial». Afirma que el Hijo es de la misma esencia divina que el Padre, no una criatura ni un ser inferior. Se acuñó frente al arrianismo, que sostenía que el Hijo había sido creado. Es la palabra que fija la plena divinidad de Cristo.

¿Qué diferencia hay entre «persona» y «ser» en la Trinidad?

«Ser» o «esencia» (en griego ousía) designa la única naturaleza divina: hay un solo Dios. «Persona» (griego hypóstasis, latín persona) designa los tres modos distintos y reales de existir esa esencia: Padre, Hijo y Espíritu. La fórmula clásica es: una sola sustancia (ousía) en tres personas (hypóstaseis). No tres dioses, sino uno en tres.

¿Aceptan todas las confesiones cristianas la Trinidad?

Las grandes ramas —católica, ortodoxa y protestante histórica— la confiesan como dogma fundamental. La rechazan grupos no trinitarios como los testigos de Jehová, los unitarios o los mormones (con su propia concepción), que niegan la plena divinidad de Cristo o del Espíritu o la unidad de esencia.

¿Qué es el «Filioque» que separa a católicos y ortodoxos?

Es una palabra latina («y del Hijo») añadida en Occidente al Credo: afirma que el Espíritu Santo procede «del Padre y del Hijo». La Iglesia ortodoxa la rechaza y mantiene que procede solo del Padre. La disputa, surgida en la Alta Edad Media, fue uno de los factores del cisma de 1054 entre Oriente y Occidente.

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Fuentes y método

Las citas bíblicas proceden de la Reina-Valera 1909 (dominio público). La información se ha contrastado con obras de referencia (Concordancia Strong, léxicos BDB y BDAG, Anchor Bible Dictionary y Catholic Encyclopedia) y revisado editorialmente por Borja Cifuentes, conforme a nuestra política editorial.

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