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Escena editorial evocando a Jonás (el profeta)

Antiguo Testamento · Siglo VIII a.C., durante el auge del Imperio Asirio · ca. 780–750 a.C.

Jonás (el profeta)

יוֹנָה (Yoná) · «paloma»

Datos rápidos

Fecha aproximada
ca. 780–750 a.C.
Lugar de nacimiento
Gat-hefer (Galilea, Israel)
Rol / profesión
profeta, predicador
Padre
Amitai

Quién fue Jonás

Jonás es el profeta que recibió una orden de Dios y echó a correr en dirección contraria. Hijo de Amitai y natural de Gat-hefer, en Galilea, vivió en el siglo VIII a.C. Su libro lo manda a Nínive, capital del Imperio asirio y enemigo histórico de Israel, a predicar el arrepentimiento; él, en cambio, embarca hacia Tarsis, al otro extremo del mundo conocido. La tormenta, el mar y el gran pez son la consecuencia de esa fuga.

Lo curioso del libro de Jonás es que el conflicto no está en Nínive, sino dentro del propio profeta. La ciudad se arrepiente al primer aviso; el que no acaba de aceptar el perdón de Dios es Jonás. Por eso el relato, más allá del episodio del pez, es una de las reflexiones más agudas del Antiguo Testamento sobre la misericordia y sus límites.

Contexto histórico

Jonás vivió en el siglo VIII a.C., durante el reinado de Jeroboam II en el reino del norte de Israel (2 Reyes 14:23-25). Fue una época de relativa prosperidad, pero también de corrupción interna y amenaza exterior, sobre todo de Asiria. Nínive, destino del encargo, era la capital asiria, conocida por su poder militar y su crueldad.

En lo religioso predominaba el culto a Yahvé, con frecuentes desviaciones hacia la idolatría y la injusticia social. Profetas contemporáneos como Oseas y Amós denunciaban tanto la infidelidad como la opresión de los pobres. En ese marco, la misión de Jonás es singular: en vez de anunciar juicio sobre Israel, recibe el encargo de advertir a una ciudad extranjera. La elección de Nínive es significativa: muestra el alcance universal de la misericordia de Dios, más allá de las fronteras étnicas, justo cuando la supervivencia de Israel parecía amenazada.

Historia bíblica de Jonás

Llamamiento y huida

El libro abre con el mandato: “Levántate, y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí” (Jonás 1:2). Jonás reacciona huyendo hacia Tarsis, en dirección opuesta. Su fuga simboliza la resistencia humana a la voluntad de Dios, sobre todo cuando implica actuar a favor del enemigo.

En el barco estalla una tormenta. Los marineros echan suertes y señalan a Jonás como causa del desastre. Él reconoce su culpa y pide ser arrojado al mar; cuando lo hacen, “cesó la tempestad de su furia” (Jonás 1:15). El episodio subraya la responsabilidad personal y la soberanía de Dios sobre la naturaleza.

El gran pez y la oración

“Jehová tenía preparado un gran pez que tragase a Jonás; y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches” (Jonás 1:17). Desde dentro, ora: “Clamé de mi tribulación a Jehová, y él me oyó; del vientre del sepulcro clamé, y mi voz oíste” (Jonás 2:2). La plegaria mezcla angustia y esperanza, y culmina con la liberación: el pez lo vomita en tierra firme.

El episodio se ha leído como milagro literal, como símbolo de muerte y resurrección o como parábola de conversión interior. En el Nuevo Testamento, Jesús lo menciona como “la señal de Jonás” (Mateo 12:39-40), en paralelo con su propia muerte y resurrección.

Jonás predica en Nínive

Dios vuelve a llamarlo y esta vez obedece. Llega a Nínive, ciudad “de tres días de camino” (Jonás 3:3), y proclama: “De aquí a cuarenta días Nínive será destruida” (Jonás 3:4). El resultado es inesperado: desde el rey hasta el pueblo se visten de cilicio y ayunan. “Vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo” (Jonás 3:10). El arrepentimiento de Nínive contrasta con la frecuente sordera de Israel ante sus propios profetas.

La reacción de Jonás

Lejos de alegrarse, Jonás se enfada por la misericordia divina. Se retira fuera de la ciudad y protesta: “sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de gran misericordia” (Jonás 4:2). Dios hace crecer una planta que le da sombra y luego la seca, para enseñarle una lección sobre la compasión. El libro termina con una pregunta abierta: “¿Y no tendré yo piedad de Nínive… donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda?” (Jonás 4:11).

Jonás en otras fuentes

Fuera de su libro, Jonás aparece en 2 Reyes 14:25 como profeta durante Jeroboam II, anunciando la restauración de los límites de Israel. Esa referencia apoya su existencia histórica, aunque el episodio de Nínive es único en su género.

Significado teológico

El libro de Jonás plantea cuestiones de fondo sobre Dios y la humanidad. Destaca la universalidad de la misericordia divina: Dios se preocupa también por los extranjeros, incluso por los enemigos. Ese mensaje rompe con cualquier lectura exclusivista de la fe.

La actitud de Jonás refleja la dificultad humana para aceptar el perdón hacia quien consideramos indigno. El relato cuestiona la inclinación al juicio y al resentimiento, y pone la compasión por encima de la venganza. En la tradición cristiana, Jonás es visto como figura tipológica de Cristo en relación con la muerte y resurrección (Mateo 12:40). El libro insiste además en el arrepentimiento: el cambio es posible incluso donde abunda la maldad.

Aplicación práctica

  • Huir de una tarea incómoda no la cancela, como descubrió Jonás.
  • Cuesta alegrarse de que el perdón alcance a quien no nos cae bien, y el libro lo sabe.
  • El arrepentimiento sincero tiene poder de cambio, personal y colectivo.
  • En el fondo del mar o del fracaso, la oración sigue siendo posible.

Versículos clave para meditar

Jonás 1:2 “Levántate, y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí.”

Jonás 2:2 “Clamé de mi tribulación a Jehová, y él me oyó; del vientre del sepulcro clamé, y mi voz oíste.”

Jonás 3:10 “Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo.”

Jonás 4:11 “¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad, donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?”

Recursos relacionados

Jonás (el profeta) en la Biblia: pasajes clave

Textos de la Reina-Valera 1909 (dominio público).

Levántate, y ve á Nínive, ciudad grande, y pregona contra ella; porque su maldad ha subido delante de mí.
Jonás 1:2 RVR1909
Y dijo: Clamé de mi tribulación a Jehová, y él me oyó; del vientre del sepulcro clamé, y mi voz oíste.
Jonás 2:2 RVR1909
Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo.
Jonás 3:10 RVR1909
Y oró a Jehová, y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me precaví huyendo a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal.
Jonás 4:2 RVR1909
El restituyó los términos de Israel desde la entrada de Amath hasta la mar de la llanura, conforme á la palabra de Jehová Dios de Israel, la cual había él hablado por su siervo Jonás hijo de Amittai, profeta que fué de Gath-hepher.
2 Reyes 14:25 RVR1909

Lecciones de la vida de Jonás (el profeta)

Preguntas frecuentes sobre Jonás (el profeta)

¿Quién fue Jonás y cuál fue su misión?

Jonás fue un profeta hebreo del siglo VIII a.C., hijo de Amitai, originario de Gat-hefer en Galilea. Su misión, según el [libro de Jonás](/libros/jonas/), fue predicar el arrepentimiento a Nínive, la capital asiria, famosa por su crueldad. En lugar de obedecer, huyó por mar; tras una tormenta y ser tragado por un gran pez, acabó cumpliendo el encargo. El relato gira en torno a la misericordia de Dios hacia los enemigos de Israel.

¿Qué simboliza el gran pez que tragó a Jonás?

El gran pez, que retiene a Jonás tres días y tres noches, simboliza a la vez el castigo y la salvación: el profeta toca fondo y desde allí clama a Dios. La exégesis judía y cristiana ve en él el poder de Dios para rescatar a quien se arrepiente. En el Nuevo Testamento, Jesús alude a este episodio como "la señal de Jonás", en paralelo con su muerte y resurrección (Mateo 12:40).

¿Por qué Jonás huyó en vez de ir a Nínive?

Jonás huyó porque temía que Dios perdonara a los asirios si se arrepentían. Para un israelita, Asiria era un enemigo brutal, y Jonás prefería verla castigada antes que perdonada. Él mismo lo confiesa en Jonás 4:2: sabía que Dios es "clemente y piadoso, tardo en enojarse y de gran misericordia". Su huida nace de un choque entre su idea de justicia y la compasión divina.

¿Jonás es un personaje histórico o un relato simbólico?

Es objeto de debate. El libro tiene rasgos literarios y didácticos que han llevado a leerlo como parábola o relato simbólico. Pero la mención de "Jonás hijo de Amitai" en 2 [Reyes](/libros/2-reyes/) 14:25 apunta a un profeta histórico real con ese nombre. Las tradiciones judía y cristiana difieren en la interpretación literal o simbólica, pero todas reconocen el valor teológico de su mensaje.

¿Cómo reaccionó Nínive al mensaje de Jonás?

Sorprendentemente, Nínive se arrepintió de inmediato: desde el rey hasta el último habitante se vistieron de cilicio y ayunaron. "Vio Dios lo que hicieron... y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo" (Jonás 3:10). El contraste es deliberado: la ciudad pagana responde al primer aviso, mientras Israel solía ignorar a sus propios profetas.

¿Dónde estaba Gat-hefer, la ciudad de Jonás?

Gat-hefer, lugar de nacimiento de Jonás según 2 Reyes 14:25, se situaba en Galilea, cerca de Nazaret, en el antiguo reino del norte de Israel. La precisión geográfica refuerza para algunos estudiosos la historicidad del personaje, aunque no hay restos arqueológicos concluyentes. El dato subraya que Jonás era un profeta del norte, no de Judá, y vincula su figura a una región concreta.

Libros donde aparece Jonás (el profeta)

Infografías relacionadas

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Fuentes y método

Las citas bíblicas textuales corresponden a la Reina-Valera 1909 (dominio público). La información se ha contrastado con obras de referencia (Concordancia Strong, léxicos BDB y BDAG, Anchor Bible Dictionary y Catholic Encyclopedia) y revisado editorialmente por Borja Cifuentes, conforme a nuestra política editorial.