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Escena editorial evocando a Zaqueo

Nuevo Testamento · Siglo I d.C., bajo el dominio romano en Judea · ca. 30 d.C.

Zaqueo

Ζακχαῖος (Zakkhaíos) · «puro, inocente»

Datos rápidos

Fecha aproximada
ca. 30 d.C.
Lugar de nacimiento
probablemente Jericó, Judea
Rol / profesión
publicano, jefe de recaudadores de impuestos, colaborador con Roma

Quién fue Zaqueo

Zaqueo era el jefe de los recaudadores de impuestos en Jericó, un hombre rico y socialmente despreciado cuya breve historia recoge solo el evangelio de Lucas (19:1-10). Su nombre, de raíz hebrea, significa “puro” o “inocente”, un contraste irónico con la reputación de su oficio. Bajo de estatura y rodeado de rechazo, protagoniza uno de los episodios de conversión más vivos de los evangelios: trepa a un árbol para ver a Jesús, recibe de él una visita inesperada y reacciona con un compromiso concreto de justicia y reparación.

El relato es un retrato condensado de lo que Lucas quiere mostrar de Jesús: su cercanía a los marginados, su iniciativa para buscar al perdido y la idea de que el arrepentimiento auténtico se demuestra en hechos, no en buenas intenciones. Zaqueo pasa de ser el ejemplo del pecador colaboracionista a ser declarado “hijo de Abraham”, plenamente reintegrado en el pueblo de la promesa.

Contexto histórico

El episodio se sitúa a comienzos del siglo I, bajo el dominio romano sobre Judea. Roma delegaba la recaudación de impuestos en publicanos locales, que pujaban por el derecho a cobrar y se resarcían exigiendo más de lo establecido. El sistema favorecía el abuso, y por eso los publicanos eran odiados por partida doble: como agentes del ocupante extranjero y como explotadores de su propio pueblo. La religión oficial los catalogaba entre los pecadores, junto con prostitutas y gentiles, excluidos de la vida religiosa plena.

Jericó, donde vivía Zaqueo, era una ciudad próspera del valle del Jordán, nudo de rutas comerciales y de peregrinación hacia Jerusalén, además de zona de cultivos de bálsamo y palmeras. Un puesto de jefe de publicanos en una plaza así suponía ingresos considerables. La presencia de Jesús en la ciudad se produce en su viaje final hacia Jerusalén, en un clima de expectativa mesiánica.

Jefe de publicanos en Jericó

Lucas presenta a Zaqueo con dos rasgos precisos: era “jefe de los publicanos, y rico” (Lucas 19:2). El cargo implicaba autoridad sobre otros recaudadores y una relación estrecha con la administración romana, lo que multiplicaba el rechazo de sus paisanos. A esa marginación social se añade un detalle físico que el evangelista no desaprovecha: Zaqueo era “pequeño de estatura” (Lucas 19:3), dato que será clave en la escena siguiente.

El deseo de ver a Jesús

El texto subraya que Zaqueo “procuraba ver quién era Jesús”, pero la multitud y su baja estatura se lo impedían. Su solución rompe con la dignidad esperable de un hombre de su posición: corre por delante y se sube a un sicómoro para verlo pasar (Lucas 19:4). El gesto, casi cómico, revela una determinación que el relato premia. Al llegar, Jesús levanta la vista, lo llama por su nombre y anuncia que se hospedará en su casa: “Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa” (Lucas 19:5). La iniciativa parte de Jesús, no de Zaqueo, y eso da al encuentro un carácter de gracia ofrecida.

El escándalo y la respuesta de Zaqueo

La reacción de la gente es de indignación: “Todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador” (Lucas 19:7). Compartir mesa con un publicano se veía como una contaminación. Frente a las críticas, Zaqueo responde en pie, con una declaración pública y verificable: “La mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo defraudé a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado” (Lucas 19:8). No se limita a sentir pesar: cuantifica, reparte y repara, asumiendo una restitución superior a la que la Ley exigía.

Salvación e hijo de Abraham

Jesús cierra la escena con dos afirmaciones decisivas. Primero declara: “Hoy ha venido la salvación a esta casa, por cuanto él también es hijo de Abraham” (Lucas 19:9). Con ello reconoce la pertenencia de Zaqueo al pueblo de la promesa, contra el veredicto social que lo excluía, y extiende la salvación a “esta casa”, a toda su familia, según la concepción semita de la solidaridad doméstica. Después resume el sentido de su misión: “El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lucas 19:10), versículo que funciona como clave de lectura de todo el episodio y de buena parte del evangelio de Lucas.

Recepción posterior

El relato de Zaqueo ha sido leído de varias maneras a lo largo de la historia. Para unos es el modelo de conversión auténtica, en la que el arrepentimiento se traduce en reparación material concreta. Para otros simboliza la inclusión de los excluidos y la ruptura de las barreras sociales y religiosas. La tradición cristiana oriental lo venera como santo y le dedica una fiesta; en Occidente se le recuerda sobre todo como ejemplo de generosidad y transformación interior.

Significado teológico

La historia de Zaqueo condensa tres ideas centrales del mensaje de Lucas. La primera es la universalidad de la salvación: Jesús se hospeda con un pecador notorio y lo reintegra en el pueblo de Dios, mostrando que la gracia rompe los esquemas de pureza y exclusión. La segunda es la dimensión ética del arrepentimiento: la conversión de Zaqueo no es un sentimiento privado, sino un compromiso de justicia con quienes había perjudicado, lo que ha alimentado la reflexión cristiana sobre la relación entre fe y obras.

La tercera es la iniciativa de Dios: es Jesús quien ve a Zaqueo, lo llama y se invita, antes de cualquier mérito por parte del publicano. La pertenencia al pueblo de Dios, concluye el relato, no depende del estatus social ni de la pureza ritual, sino de la acogida del mensaje y de la transformación del corazón. Por eso Zaqueo se convierte en figura de esperanza para quienes parecen estar fuera del alcance de la gracia.

Aplicación práctica

  • Su arrepentimiento se mide en cifras y devoluciones: muestra que el cambio verdadero tiene consecuencias prácticas.
  • La iniciativa parte de Jesús, no de Zaqueo: recuerda que el primer paso a veces viene de fuera.
  • La declaración pública de Zaqueo, frente a la murmuración, enseña a responder a los hechos más que a las opiniones.

Versículos clave para meditar

Lucas 19:5 “Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa.”

Lucas 19:7 “Todos, al ver esto, murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador.”

Lucas 19:8 “He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado.”

Lucas 19:9 “Hoy ha venido la salvación a esta casa, por cuanto él también es hijo de Abraham.”

Lucas 19:10 “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.”

Recursos relacionados

Zaqueo en la Biblia: pasajes clave

Textos de la Reina-Valera 1909 (dominio público).

Y he aquí, un varón llamado Zaqueo, el cual era el principal de los publicanos, y era rico.
Lucas 19:2 RVR1909
Y procuraba ver quién era Jesús; mas no podía a causa de la multitud, porque era pequeño de estatura.
Lucas 19:3 RVR1909
Y como vino a aquel lugar, mirando Jesús, le vio, y díjole: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa.
Lucas 19:5 RVR1909
Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, lo vuelvo cuadruplicado.
Lucas 19:8 RVR1909
Y Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.
Lucas 19:9 RVR1909

Lecciones de la vida de Zaqueo

Preguntas frecuentes sobre Zaqueo

¿Quién fue Zaqueo en la Biblia?

Zaqueo fue el jefe de los recaudadores de impuestos de Jericó, un hombre rico y de baja estatura cuya historia aparece solo en el evangelio de [Lucas](/libros/lucas/) (19:1-10). Despreciado por colaborar con Roma, subió a un sicómoro para ver pasar a Jesús, que se invitó a su casa. El encuentro provocó su conversión: prometió dar la mitad de sus bienes a los pobres y devolver el cuádruplo a quienes hubiera defraudado.

¿Por qué Zaqueo era mal visto por sus contemporáneos?

Zaqueo era [publicano](/diccionario/publicanos/), es decir, recaudaba impuestos para el Imperio romano. Los publicanos cobraban más de lo debido para quedarse con la diferencia, así que se les consideraba a la vez colaboradores del poder extranjero y ladrones. La religión los situaba entre los pecadores públicos. Como "jefe de publicanos" y rico, Zaqueo concentraba todo lo que su comunidad rechazaba.

¿Qué significa que Zaqueo subió a un sicómoro?

Lucas señala que Zaqueo "era pequeño de estatura" y no podía ver a Jesús entre la multitud, así que corrió delante y se subió a un sicómoro, un árbol de copa baja y fácil de trepar (Lucas 19:4). El gesto tiene fuerza: un hombre rico y poderoso se expone al ridículo público trepando a un árbol con tal de ver a Jesús. Ese detalle, propio del estilo concreto de Lucas, anticipa la disposición de Zaqueo al cambio.

¿Qué dijo Jesús a Zaqueo?

Al llegar al árbol, Jesús lo llamó por su nombre: "Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa" (Lucas 19:5). Frente a las murmuraciones de la gente por entrar en casa de un pecador, Jesús concluyó: "Hoy ha venido la salvación a esta casa, por cuanto él también es hijo de Abraham" y "el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido" (Lucas 19:9-10).

¿Qué hizo Zaqueo tras encontrarse con Jesús?

Zaqueo se puso en pie y declaró públicamente: "La mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo defraudé a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado" (Lucas 19:8). La restitución del cuádruplo iba más allá de lo que exigía la Ley, que en casos de robo preveía esa pena solo en supuestos concretos (Éxodo 22:1). Su arrepentimiento no se quedó en palabras: se tradujo de inmediato en reparación y generosidad.

¿Dónde se encuentra la historia de Zaqueo en la Biblia?

El relato de Zaqueo está únicamente en el evangelio de Lucas, capítulo 19, versículos 1 al 10. No aparece en Mateo, Marcos ni Juan. Es un episodio breve pero significativo, situado en el último tramo del viaje de Jesús hacia Jerusalén, poco antes de su entrada en la ciudad y de la Pascua en la que sería crucificado.

Personajes contemporáneos a Zaqueo

Libros donde aparece Zaqueo

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Fuentes y método

Las citas bíblicas textuales corresponden a la Reina-Valera 1909 (dominio público). La información se ha contrastado con obras de referencia (Concordancia Strong, léxicos BDB y BDAG, Anchor Bible Dictionary y Catholic Encyclopedia) y revisado editorialmente por Borja Cifuentes, conforme a nuestra política editorial.