Saltar al contenido

Figura o grupo · Latín

Publicanos

Recaudadores de impuestos para el Imperio Romano, considerados traidores y pecadores por la sociedad judía del siglo I, frecuentemente mencionados en los Evangelios.

Forma original

τελώνης

telōnēs

Strong

G5057

En el NT

22×

También como

publicano · recaudador de impuestos · cobrador de tributos

Definición rápida

Los publicanos eran recaudadores de impuestos que trabajaban para el Imperio Romano en tiempos de Jesús. Eran judíos encargados de cobrar tributos a su propio pueblo, lo que les hacía objeto de desprecio y marginación. En los Evangelios, los publicanos aparecen frecuentemente junto a “pecadores”, pero Jesús los acoge y utiliza su figura para enseñar sobre el arrepentimiento y la misericordia divina.

Origen y etimología

El término “publicano” proviene del latín publicanus, que designaba a quienes recaudaban impuestos públicos en nombre del Estado romano. En el Nuevo Testamento, se emplea el griego τελώνης (telōnēs), que literalmente significa “recaudador de impuestos” o “cobrador de tasas”. Los telōnai eran parte de un sistema de arrendamiento fiscal, donde individuos o grupos compraban el derecho de recaudar tributos en una región determinada.

El sistema romano permitía a los publicanos cobrar más de lo estipulado, quedándose con la diferencia, lo que fomentaba abusos y corrupción. El término pasó a tener una fuerte carga peyorativa en la sociedad judía, donde se asociaba a los publicanos con la traición nacional y la impureza ritual. Aunque no existe una raíz hebrea directa para “publicano”, en el contexto bíblico se les identifica por su función y el rechazo social que sufrían.

Publicanos en el Antiguo Testamento

En el Antiguo Testamento no aparece el término “publicano” como tal, ya que la figura surge en el contexto del dominio romano posterior. Sin embargo, sí existen referencias a la recaudación de impuestos y tributos tanto en Israel como bajo dominación extranjera. Por ejemplo, en 2 Reyes 23:35 se menciona cómo el rey Joacim impuso tributos exigidos por Egipto, y en Nehemías 5:4 se relata la carga de impuestos durante la época persa.

En la administración de los reyes de Israel y Judá, los recaudadores de tributos eran funcionarios del propio reino, no intermediarios de una potencia extranjera. La percepción sobre ellos era diferente de la que se tendría siglos después. Sin embargo, la opresión fiscal y la corrupción asociada a la recaudación de impuestos ya se consideraban problemáticas sociales y morales (véase Amós 5:11).

Con la llegada de los imperios helenístico y romano, el sistema de impuestos se volvió más oneroso y ajeno a la población local. Este cambio sentó las bases para el rechazo profundo hacia los publicanos en el período del Nuevo Testamento. La figura del recaudador de impuestos, aunque no idéntica, tiene antecedentes en las tensiones sociales y éticas que aparecen en los libros históricos y proféticos del Antiguo Testamento.

Publicanos en el Nuevo Testamento

En el Nuevo Testamento, los publicanos ocupan un lugar destacado, especialmente en los Evangelios. Eran vistos como traidores por colaborar con Roma y, a menudo, se les asociaba con la corrupción y la injusticia. Jesús, sin embargo, rompe con la actitud predominante al acogerlos, comer con ellos y proponerlos como ejemplos de arrepentimiento y humildad.

Uno de los encuentros más emblemáticos es el de Jesús con Leví (Mateo), un publicano llamado a ser apóstol (Marcos 2:14-17). Otro caso central es el de Zaqueo, jefe de publicanos en Jericó, quien tras su encuentro con Jesús se arrepiente y restituye lo defraudado (Lucas 19:1-10). En la parábola del fariseo y el publicano (Lucas 18:9-14), Jesús contrasta la humildad del publicano, que reconoce su pecado, con la autosuficiencia religiosa del fariseo.

Los publicanos aparecen frecuentemente junto a “pecadores” y “rameras”, formando el grupo socialmente marginado al que Jesús dirige su mensaje de salvación (Mateo 21:31-32). Pablo menciona indirectamente la inclusión de todos los pueblos y clases sociales en la gracia de Dios, aunque no se centra específicamente en los publicanos. El trato de Jesús hacia ellos ilustra la universalidad de su mensaje y la prioridad del arrepentimiento sobre el estatus social o religioso.

Significado teológico

Pecado, arrepentimiento y gracia

La figura del publicano encarna la posibilidad de conversión y perdón para quienes la sociedad considera irredimibles. En la parábola del fariseo y el publicano (Lucas 18:9-14), Jesús enseña que la humildad y el reconocimiento del propio pecado abren el camino a la justificación ante Dios. El publicano, que se reconoce pecador y pide misericordia, es declarado justo, mientras que el fariseo, confiado en su propia justicia, no lo es.

Inclusión y misericordia

Jesús desafía las barreras sociales y religiosas al asociarse con publicanos. Esto se interpreta como un acto de inclusión radical: “Los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios” (Mateo 21:31). Esta enseñanza subraya la primacía de la misericordia y la apertura del Reino a todos los que se arrepienten, sin importar su pasado.

Perspectivas confesionales

Las tradiciones católica, protestante y ortodoxa coinciden en ver la figura del publicano como ejemplo de arrepentimiento sincero y de la gratuidad de la gracia. Sin embargo, existen matices en la interpretación. En la tradición ortodoxa, la oración del publicano es modelo de humildad litúrgica (véase la “oración de Jesús”). El catolicismo enfatiza la conversión y la reconciliación sacramental, mientras que el protestantismo suele subrayar la justificación por la fe y la humildad ante Dios.

Crítica al legalismo

El contraste entre publicanos y fariseos sirve como crítica al legalismo y la autosuficiencia religiosa. Jesús muestra que la verdadera justicia ante Dios no depende de la observancia externa, sino del corazón contrito y humilde. Este mensaje es central en la teología cristiana y ha sido fuente de reflexión sobre la actitud ante los marginados y el sentido del arrepentimiento.

Aplicación práctica

  • Invita a evitar prejuicios sociales o religiosos hacia quienes son marginados.
  • Enseña la importancia de la humildad y el reconocimiento de los propios errores.
  • Recuerda que la misericordia y el perdón están abiertos a todos, sin excepción.
  • Anima a la reconciliación y a la restitución cuando se ha causado daño.
  • Inspira a acoger y acompañar a quienes buscan un cambio de vida, sin juzgar su pasado.

Errores comunes

  • Pensar que todos los publicanos eran necesariamente corruptos o malvados.
  • Creer que el término “publicano” se refiere a funcionarios religiosos o políticos.
  • Suponer que la figura del publicano existía ya en tiempos del Antiguo Testamento.
  • Interpretar la actitud de Jesús hacia los publicanos como una aprobación de sus actos, en lugar de una llamada a la conversión.
  • Olvidar el contexto histórico y social que explica el rechazo hacia ellos.

Versículos clave para meditar

Mateo 9:10 - “Y aconteció que estando él sentado a la mesa en casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos.”

Lucas 18:13 - “Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.”

Lucas 19:2 - “Y he aquí, un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico.”

Mateo 21:31 - “¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dijeron ellos: El primero. Jesús les dijo: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios.”

Marcos 2:16 - “Y los escribas y los fariseos, viéndole comer con publicanos y con pecadores, dijeron a sus discípulos: ¿Qué es esto, que él come y bebe con publicanos y pecadores?”

Lucas 3:12 - “Vinieron también unos publicanos para ser bautizados, y le dijeron: Maestro, ¿qué haremos?”

Lucas 5:30 - “Y los escribas y los fariseos murmuraban contra sus discípulos, diciendo: ¿Por qué coméis y bebéis con publicanos y pecadores?”

«Publicanos» en la Biblia: pasajes clave

Selección de pasajes bíblicos donde aparece o se aplica este término. Texto de la Reina-Valera 1909 (dominio público).

Y aconteció que estando él sentado a la mesa en casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos.
Mateo 9:10 RVR1909
Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.
Lucas 18:13 RVR1909
Y he aquí un varón llamado Zaqueo, el cual era el principal de los publicanos, y era rico;
Lucas 19:2 RVR1909
¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dijeron ellos: El primero. Jesús les dijo: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios.
Mateo 21:31 RVR1909

Preguntas frecuentes sobre «Publicanos»

¿Qué función tenían los publicanos en la sociedad judía del siglo I?

Los publicanos eran recaudadores de impuestos al servicio del Imperio Romano. Su tarea consistía en cobrar tributos a sus propios compatriotas judíos, lo que los hacía impopulares y objeto de desprecio social. Eran vistos como colaboradores de la ocupación extranjera y, a menudo, se les acusaba de corrupción y abuso. Por ello, eran marginados y considerados pecadores por los sectores religiosos y piadosos de la sociedad.

¿Por qué eran tan despreciados los publicanos?

El desprecio hacia los publicanos se debía a que trabajaban para el poder romano, considerado opresor por los judíos. Además, muchos de ellos cobraban más de lo estipulado para quedarse con la diferencia, lo que aumentaba la percepción de corrupción. Su trato frecuente con gentiles y su aparente falta de escrúpulos religiosos los hacía impuros a ojos de la ley judía.

¿Qué enseñanzas dio Jesús sobre los publicanos?

Jesús sorprendió a sus contemporáneos al relacionarse con publicanos y pecadores, mostrando compasión y ofreciéndoles la posibilidad de arrepentimiento y perdón. En varias parábolas y encuentros, como el de Zaqueo o el publicano y el fariseo, Jesús subrayó que la misericordia y la conversión están abiertas a todos, incluso a quienes la sociedad desprecia.

¿Hay ejemplos de publicanos convertidos en el Nuevo Testamento?

Sí, el caso más destacado es el de Zaqueo, jefe de publicanos en Jericó, quien tras su encuentro con Jesús se arrepiente y restituye lo defraudado (Lucas 19:1-10). También se menciona a Leví (Mateo), que fue llamado por Jesús para ser uno de sus discípulos. Estos relatos muestran la apertura del mensaje evangélico a todos los marginados.

¿Qué diferencia hay entre publicanos y fariseos?

Los publicanos eran recaudadores de impuestos, socialmente marginados y considerados pecadores. Los fariseos, en cambio, eran líderes religiosos y observantes estrictos de la Ley. En los Evangelios, ambos grupos aparecen frecuentemente en contraste, especialmente en enseñanzas sobre la humildad, el arrepentimiento y la justicia ante Dios.

¿Se mencionan publicanos en el Antiguo Testamento?

No se menciona el término 'publicano' como tal en el Antiguo Testamento, ya que esta figura surge en el contexto del dominio romano. Sin embargo, existen referencias a recaudadores y prácticas tributarias en la administración de reyes y potencias extranjeras, lo que anticipa el contexto en el que aparecerán los publicanos en tiempos de Jesús.

¿Qué lecciones actuales se pueden extraer de la figura de los publicanos?

La figura de los publicanos enseña sobre la importancia de la misericordia, el arrepentimiento y la inclusión. Invita a evitar prejuicios y a reconocer que la gracia de Dios está disponible para todos, incluso para quienes la sociedad suele rechazar.

Términos relacionados

Otras entradas de «Figura o grupo»

Fuentes y método

Las citas bíblicas proceden de la Reina-Valera 1909 (dominio público). La información se ha contrastado con obras de referencia (Concordancia Strong, léxicos BDB y BDAG, Anchor Bible Dictionary y Catholic Encyclopedia) y revisado editorialmente por Borja Cifuentes, conforme a nuestra política editorial.

¿Buscas otra palabra bíblica?

Explora las 133 entradas del diccionario o busca un versículo concreto con nuestro buscador de los 31.102 textos de la Reina-Valera.

También te puede interesar