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Lugar u objeto

Monte de los Olivos

Monte al este de Jerusalén, escenario de momentos clave de Jesús.

Forma original

הַר הַזֵּיתִים

Har ha-Zeitim

En el AT

En el NT

12×

También como

olivar · olivos

Definición rápida

El Monte de los Olivos es una elevación situada al este de Jerusalén, separada de la ciudad por el valle del Cedrón. Su nombre procede de los olivares que cubrían sus laderas. Es escenario de momentos decisivos de la vida de Jesús —la oración de Getsemaní, el discurso escatológico y la ascensión— y conserva un fuerte valor profético y espiritual en las tres grandes tradiciones cristianas. Su proximidad al templo lo convirtió en un lugar de paso y oración.

Origen y etimología

El nombre hebreo del monte es הַר הַזֵּיתִים (Har ha-Zeitim), que significa literalmente «monte de los olivos». El sustantivo zayit designa el olivo, árbol omnipresente en la región y de enorme importancia en la vida de Israel: su aceite servía para la alimentación, la iluminación, la unción de reyes y sacerdotes y el culto del templo.

El olivo era además un símbolo de paz, fecundidad y bendición; el justo es comparado a «un olivo verde en la casa de Dios» (Salmo 52:8). De ahí que el nombre del monte no sea solo descriptivo, sino que arrastre connotaciones positivas. Las traducciones castellanas recogen variantes según el pasaje: «monte de los Olivos», «monte del Olivar» (Hechos 1:12) o «monte de las Olivas» (Mateo 24:3 en versiones antiguas). Todas remiten al mismo lugar y a la misma raíz.

En el Antiguo Testamento

El Monte de los Olivos apenas se nombra de forma explícita en el Antiguo Testamento, pero las pocas referencias son significativas. En el relato de la rebelión de Absalón, David sube «la cuesta de los Olivos» llorando, con la cabeza cubierta y descalzo, mientras huye de Jerusalén (2 Samuel 15:30). La escena cargará el lugar de un tono de dolor y oración que el Nuevo Testamento retomará.

Ezequiel, en su visión del abandono del templo, describe cómo la gloria del Señor se eleva de en medio de la ciudad y se detiene «sobre el monte que está al oriente de la ciudad» (Ezequiel 11:23), que la tradición identifica con el Monte de los Olivos. El texto establece un vínculo entre la presencia divina y esa elevación.

La referencia de mayor peso teológico es Zacarías 14:4: «se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en medio». La profecía sitúa allí una intervención decisiva de Dios, lo que dotará al monte de una dimensión escatológica recogida después por el cristianismo.

En el Nuevo Testamento

El Monte de los Olivos aparece una docena de veces en los Evangelios y Hechos, siempre ligado a momentos clave del ministerio de Jesús. Tras la Última Cena, «habiendo cantado el himno, salieron al monte de los Olivos» (Mateo 26:30). Era lugar habitual de retiro: Lucas señala que Jesús «se fue, como solía, al monte de los Olivos» (Lucas 22:39). En sus laderas, en el huerto de Getsemaní, vivió la agonía de la oración antes del arresto (Lucas 22:39-46), episodio que revela su humanidad y su entrega a la voluntad del Padre.

Desde el monte pronunció el llamado discurso escatológico. «Sentándose él en el monte de los Olivos», los discípulos le preguntaron por las señales de su venida y del fin (Mateo 24:3), y allí enseñó sobre la vigilancia y la consumación de la historia.

Hechos 1:12 lo vincula a la ascensión: tras ver subir a Jesús, los discípulos «volvieron a Jerusalén desde el monte que se llama del Olivar, el cual está cerca de Jerusalén, camino de un día de reposo». La promesa angélica de que volverá «de la misma manera» enlaza el lugar con la esperanza del retorno.

Significado teológico

El Monte de los Olivos condensa varios sentidos. Es, ante todo, lugar de oración y entrega: la escena de Getsemaní lo ha convertido en símbolo de la lucha interior y de la aceptación de la voluntad de Dios. La oración de Jesús, «no se haga mi voluntad, sino la tuya» (Lucas 22:42), marca para los creyentes un modelo de obediencia.

Tiene además una fuerte carga escatológica. La profecía de Zacarías 14:4 y la ascensión desde el mismo monte han alimentado en la tradición cristiana la expectativa de que allí se manifestará el retorno de Cristo. La promesa de Hechos 1:11, «así vendrá como le habéis visto ir», refuerza ese vínculo entre el lugar de la partida y el de la esperanza.

Las tradiciones acentúan distintos aspectos. El catolicismo lo ha hecho lugar de devoción y peregrinación, con santuarios en Getsemaní y en la cima asociada a la ascensión. El protestantismo subraya sobre todo el valor de la oración y de la enseñanza de Jesús en ese marco. La ortodoxia destaca su significado espiritual y litúrgico, con celebraciones propias. Las tres comparten el reconocimiento de su peso en la historia de la salvación.

Errores comunes

Confundir el Monte de los Olivos con el monte Sion: son lugares distintos, separados por el valle del Cedrón, uno al este y otro dentro de la propia ciudad.

Reducirlo a un dato geográfico o turístico, ignorando su densidad teológica como lugar de oración, enseñanza y esperanza.

Olvidar que Getsemaní se sitúa en sus laderas, desligando el huerto del conjunto del monte cuando forman una misma realidad.

Pasar por alto su dimensión escatológica, presente ya en Zacarías 14:4 y recogida por el Nuevo Testamento en torno a la ascensión.

«Monte de los Olivos» en la Biblia: pasajes clave

Selección de pasajes bíblicos donde aparece o se aplica este término. Texto de la Reina-Valera 1909 (dominio público).

Y habiendo cantado el himno, salieron al monte de los Olivos.
Mateo 26:30 RVR1909
Y saliendo, se fue, como solía, al monte de los Olivos; y sus discípulos también le siguieron.
Lucas 22:39 RVR1909
Entonces se volvieron á Jerusalem del monte que se llama del Olivar, el cual está cerca de Jerusalem camino de un sábado.
Hechos 1:12 RVR1909
Y sentándose él en el monte de las Olivas, se llegaron á él los discípulos aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del mundo?
Mateo 24:3 RVR1909

Preguntas frecuentes sobre «Monte de los Olivos»

¿Dónde está el Monte de los Olivos?

Es una elevación situada al este de Jerusalén, separada de la ciudad y del recinto del templo por el valle del Cedrón. Su nombre hebreo, Har ha-Zeitim, significa «monte de los olivos», por los olivares que lo cubrían. Desde su cima se domina la ciudad antigua. En sus laderas se encuentra Getsemaní, lugar vinculado a la oración de Jesús antes de su arresto.

¿Por qué se llama Monte de los Olivos?

Por la abundancia de olivos que poblaban sus laderas. El olivo y su aceite tenían gran importancia en la vida y la economía de Israel, y eran símbolo de paz y prosperidad (Salmo 52:8). El nombre hebreo Har ha-Zeitim recoge literalmente esa realidad. Algunos pasajes lo llaman «monte del Olivar» o «monte de las Olivas» según la traducción.

¿Qué acontecimientos de Jesús ocurrieron allí?

Varios decisivos. Tras la Última Cena, Jesús y los discípulos salieron al monte (Mateo 26:30). Allí, en Getsemaní, oró antes de ser arrestado (Lucas 22:39-46). Desde él pronunció el discurso sobre el fin de los tiempos (Mateo 24:3). Y según Hechos 1:12, fue el escenario de la ascensión, pues los discípulos regresaron «del monte que se llama del Olivar».

¿Aparece el Monte de los Olivos en el Antiguo Testamento?

De forma explícita, muy poco. Se le alude cuando David sube llorando «la cuesta de los Olivos» al huir de Absalón (2 Samuel 15:30). Ezequiel 11:23 menciona que la gloria del Señor se detuvo «sobre el monte que está al oriente de la ciudad». Y Zacarías 14:4 anuncia que los pies de Dios estarán «sobre el monte de los Olivos».

¿Qué relación tiene con la segunda venida de Cristo?

Zacarías 14:4 profetiza que «en aquel día estarán sus pies sobre el monte de los Olivos, que está frente a Jerusalén», texto que muchas tradiciones cristianas asocian con el retorno de Cristo. La ascensión desde ese mismo monte (Hechos 1:11-12) refuerza esa expectativa: los ángeles anuncian que Jesús volverá del mismo modo en que partió.

¿No hay que confundirlo con el monte Sion?

Son lugares distintos. El monte Sion forma parte de la propia Jerusalén y se asocia al templo y a la ciudad de David. El Monte de los Olivos se alza enfrente, al otro lado del valle del Cedrón, al este. Confundirlos es un error frecuente, pero la topografía y los relatos bíblicos los distinguen con claridad.

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Fuentes y método

Las citas bíblicas proceden de la Reina-Valera 1909 (dominio público). La información se ha contrastado con obras de referencia (Concordancia Strong, léxicos BDB y BDAG, Anchor Bible Dictionary y Catholic Encyclopedia) y revisado editorialmente por Borja Cifuentes, conforme a nuestra política editorial.

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