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Escena editorial evocando a Lázaro de Betania

Nuevo Testamento · Siglo I d.C., bajo dominio romano en Judea · ca. 30 d.C.

Lázaro de Betania

Λάζαρος (Lázaros) · «Dios ha ayudado o Aquel a quien Dios ayuda»

Datos rápidos

Fecha aproximada
ca. 30 d.C.
Lugar de nacimiento
Betania, cerca de Jerusalén, Judea
Lugar de muerte
Betania, Judea
Rol / profesión
hermano, amigo de Jesús, testigo de milagro
Hermanos
Marta, María

Contexto histórico

Lázaro vivió en el siglo I bajo el dominio romano de Judea, en un momento de gran efervescencia religiosa y política. El pueblo judío, sometido al poder imperial, se dividía entre corrientes como los fariseos, los saduceos y los esenios, todas disputándose la interpretación de la Ley y el sentido de la espera mesiánica.

Betania, donde vivía con sus hermanas, era una aldea a unos tres kilómetros al este de Jerusalén, en la ladera oriental del Monte de los Olivos. Su cercanía a la capital la hacía paso obligado de peregrinos. La familia parece haber gozado de cierta posición: su casa era lo bastante amplia para hospedar a Jesús y a su grupo (Juan 12:1-2). En ese clima de vigilancia ante cualquier movimiento que alterara el statu quo, un milagro tan público como la resurrección de Lázaro tenía consecuencias políticas inmediatas.

Historia bíblica de Lázaro de Betania

La enfermedad y la espera

El relato comienza con la noticia de que Lázaro está gravemente enfermo. Sus hermanas envían aviso a Jesús: “Señor, he aquí el que amas está enfermo” (Juan 11:3). Jesús responde que la enfermedad no es para muerte “sino para la gloria de Dios” (Juan 11:4) y, sorprendentemente, permanece dos días más donde estaba. Los comentaristas leen ese retraso como intencionado, para que el milagro fuera inequívoco. Cuando parte, anuncia que Lázaro “duerme”; los discípulos no captan la metáfora y Jesús aclara: “Lázaro ha muerto” (Juan 11:14).

El encuentro con las hermanas

Al llegar, Lázaro lleva cuatro días en el sepulcro. Marta sale al encuentro de Jesús: “Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no hubiera muerto” (Juan 11:21). Jesús le responde con una de las declaraciones centrales del Evangelio: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá” (Juan 11:25). María repite las mismas palabras de su hermana, y ante su llanto Jesús se estremece y llora (Juan 11:33-35).

El milagro

Jesús se dirige al sepulcro, una cueva sellada con una piedra. Ordena retirarla pese a la objeción de Marta, que advierte del mal olor. “¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?” (Juan 11:40). Tras orar, clama a gran voz: “¡Lázaro, ven fuera!” (Juan 11:43). Y el muerto sale “atadas las manos y los pies con vendas, y su rostro envuelto en un sudario” (Juan 11:44). Muchos creyeron; otros avisaron a los fariseos, lo que aceleró la decisión de eliminar a Jesús (Juan 11:45-53).

Después de la tumba

En el capítulo 12, Lázaro comparte mesa en una cena en honor de Jesús: Marta sirve y María unge sus pies con perfume (Juan 12:1-3). El texto señala que “muchos de los judíos iban y creían en Jesús por causa de él” (Juan 12:11), motivo por el que los sumos sacerdotes conspiran para matarlo también. La Biblia no relata nada más de su vida.

Significado teológico

La figura de Lázaro condensa la esperanza cristiana en la resurrección. El milagro de Betania se interpreta como anticipo de la propia resurrección de Jesús y como afirmación del poder divino sobre la muerte. La declaración “el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá” (Juan 11:25) sitúa la fe en Jesús como fuente de vida.

El episodio plantea además la cuestión del sufrimiento y la espera: Jesús permite que Lázaro muera antes de actuar, desafiando las expectativas humanas para revelar un propósito mayor. Dentro de la estructura del cuarto Evangelio, este milagro funciona como punto de inflexión: es la señal que precipita la decisión de las autoridades de dar muerte a Jesús (Juan 11:53). La vida devuelta a uno desencadena la entrega de otro.

Versículos clave

Juan 11:25 “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.”

Juan 11:35 “Jesús lloró.”

Juan 11:43-44 “Clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera! Y el que había estado muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas.”

Recursos relacionados

Lázaro de Betania en la Biblia: pasajes clave

Textos de la Reina-Valera 1909 (dominio público).

Enviaron, pues, sus hermanas á él, diciendo: Señor, he aquí, el que amas está enfermo.
Juan 11:3 RVR1909
Y lloró Jesús.
Juan 11:35 RVR1909
Y habiendo dicho estas cosas, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera!
Juan 11:43 RVR1909
Y el que había estado muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y su rostro envuelto en un sudario. Jesús les dice: Desatadle, y dejadle ir.
Juan 11:44 RVR1909
Consultaron asimismo los príncipes de los sacerdotes, de matar también a Lázaro; porque muchos de los Judíos iban y creían en Jesús por causa de él.
Juan 12:10-11 RVR1909

Lecciones de la vida de Lázaro de Betania

Preguntas frecuentes sobre Lázaro de Betania

¿Quién fue Lázaro de Betania en la Biblia?

Lázaro fue un habitante de Betania, hermano de Marta y de [María de Betania](/personajes/maria-de-betania/) y amigo cercano de Jesús. Es conocido por haber sido resucitado cuatro días después de morir, el milagro que [Juan](/libros/juan/) presenta como el más impactante del ministerio de Jesús. Su historia aparece únicamente en el cuarto Evangelio, en los capítulos 11 y 12.

¿En qué parte de la Biblia se cuenta la resurrección de Lázaro?

Solo en el Evangelio de Juan, capítulos 11 y 12. No figura en Mateo, Marcos ni Lucas. Jesús espera deliberadamente dos días antes de ir a Betania, de modo que Lázaro ya lleva cuatro días sepultado cuando llega. Entonces ordena retirar la piedra y lo llama a salir de la tumba ante numerosos testigos (Juan 11:1-44).

¿Es el mismo Lázaro de la parábola del rico y Lázaro?

No. El Lázaro de Betania es una persona concreta del Evangelio de Juan. El otro Lázaro aparece en la parábola del rico y el mendigo en Lucas 16:19-31 y es un personaje de un relato ejemplar, no una figura histórica. Comparten el nombre, frecuente en la época, pero no tienen relación entre sí.

¿Por qué lloró Jesús ante la tumba de Lázaro?

"Jesús lloró" (Juan 11:35) es el versículo más breve de la Biblia. El texto muestra a Jesús conmovido ante el dolor de María y de quienes lloraban, pese a saber que iba a devolver la vida a Lázaro. La escena se ha leído como testimonio de su humanidad y de su solidaridad real con el sufrimiento, no como una emoción fingida.

¿Qué pasó con Lázaro después de resucitar?

El Evangelio cuenta que Lázaro asistió a una cena en honor de Jesús en Betania (Juan 12:1-2) y que muchos creían en Jesús por su causa. Eso llevó a los sumos sacerdotes a planear matarlo también a él (Juan 12:10-11). La Biblia no añade más. Tradiciones posteriores lo hacen obispo en Chipre o en Marsella, pero sin respaldo en el Nuevo Testamento.

Personajes contemporáneos a Lázaro de Betania

Libros donde aparece Lázaro de Betania

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Fuentes y método

Las citas bíblicas textuales corresponden a la Reina-Valera 1909 (dominio público). La información se ha contrastado con obras de referencia (Concordancia Strong, léxicos BDB y BDAG, Anchor Bible Dictionary y Catholic Encyclopedia) y revisado editorialmente por Borja Cifuentes, conforme a nuestra política editorial.