Figura o grupo · Griego
Apóstol
"Enviado" con autoridad delegada. En el Nuevo Testamento designa a los doce discípulos elegidos por Jesús más Pablo, fundadores de la iglesia.
Forma original
ἀπόστολος
apóstolos
Strong
G652
En el AT
0×
En el NT
80×
También como
apóstoles · enviados · los doce
Definición rápida
Un apóstol es un «enviado con autoridad delegada». En el Nuevo Testamento designa específicamente al grupo de doce discípulos elegidos por Jesús (más Matías, que sustituyó a Judas) y a Pablo, llamados a ser testigos del Cristo resucitado y fundadores de la iglesia. La palabra viene del griego apóstolos, formada por apo- («desde») + stellō («enviar»): «el que es enviado en nombre de otro», prácticamente equivalente al embajador moderno.
Origen y etimología
El término ἀπόστολος (apóstolos) aparece más de 80 veces en el Nuevo Testamento. En el griego clásico no era una palabra técnica: designaba un envío naval o un mensajero comercial. El Nuevo Testamento le da peso teológico específico: el apóstol representa a quien lo envía y habla con su autoridad.
Existe un paralelo importante en el judaísmo: el shaliaj (שָׁלִיחַ, «enviado»), figura legal-religiosa por la cual «el shaliaj de un hombre es como el hombre mismo». Esta categoría jurídica hebrea es probablemente el trasfondo conceptual del apóstolos cristiano: cuando Pedro o Pablo predican, Cristo mismo habla (Mateo 10:40; 2 Corintios 5:20).
El verbo correspondiente, ἀποστέλλω (apostellō, «enviar»), se usa cuando Jesús envía a los doce (Mateo 10:5) y cuando el Padre envía al Hijo (Juan 17:18: «como tú me enviaste al mundo, también yo los he enviado al mundo»).
Los apóstoles en el Nuevo Testamento
Elección de los doce
Jesús eligió doce discípulos a quienes llamó específicamente «apóstoles»: «llamó a sus discípulos, y escogió doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles» (Lucas 6:13). El número 12 no es casualidad: corresponde a las doce tribus de Israel y simboliza la fundación del nuevo Pueblo de Dios.
Las cuatro listas (Mateo 10:2-4, Marcos 3:16-19, Lucas 6:14-16, Hechos 1:13) coinciden con variaciones menores. Los doce son:
- Simón Pedro (Cefas, «la piedra»), hijo de Jonás
- Andrés, hermano de Pedro
- Santiago el Mayor, hijo de Zebedeo
- Juan, hermano de Santiago (autor del cuarto evangelio según la tradición)
- Felipe
- Bartolomé (probablemente el mismo que Natanael)
- Mateo, el publicano (autor del primer evangelio según la tradición)
- Tomás (Dídimo, «el gemelo»)
- Santiago el Menor, hijo de Alfeo
- Judas Tadeo (también llamado Lebeo)
- Simón el Zelote (el Cananeo)
- Judas Iscariote (el traidor)
La sustitución de Judas
Tras la traición y suicidio de Judas, los apóstoles eligen un sustituto: Matías (Hechos 1:15-26). Los criterios son explícitos: haber acompañado a Jesús desde el bautismo de Juan hasta la ascensión y ser testigo directo de la resurrección.
Pablo, apóstol excepcional
Pablo de Tarso no cumple los requisitos de Hechos 1: no conoció a Jesús en su ministerio terrenal. Pero el Cristo resucitado se le aparece en el camino a Damasco (Hechos 9) y le da explícitamente la misión apostólica. Pablo lo reivindica con energía: «Pablo, apóstol, no de los hombres ni por hombre, sino por Jesucristo y por Dios Padre» (Gálatas 1:1).
Otros llamados apóstoles
El Nuevo Testamento usa el término en sentido amplio para otros enviados misioneros: Bernabé (Hechos 14:14), Santiago el hermano del Señor (Gálatas 1:19), Andrónico y Junia (Romanos 16:7, primera mujer llamada apóstol en sentido amplio). Pero el grupo de los doce + Pablo mantiene un estatus especial e irrepetible.
Función de los apóstoles
Los apóstoles tienen un cuádruple oficio fundacional en el Nuevo Testamento:
- Testigos del Cristo resucitado: «de la resurrección somos testigos» (Hechos 2:32).
- Predicadores del evangelio: dispersaron la buena noticia desde Jerusalén hasta los confines del Imperio romano.
- Maestros autorizados de la doctrina: «perseveraban en la doctrina de los apóstoles» (Hechos 2:42).
- Fundadores y pastores de la iglesia: «edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas» (Efesios 2:20).
Esta función fundacional se cumple una sola vez en la historia y es irrepetible: nadie más puede ser testigo directo de la resurrección, nadie más puede añadir al canon escriturístico cerrado.
La muerte de los apóstoles
Según la tradición eclesiástica:
| Apóstol | Lugar | Muerte |
|---|---|---|
| Pedro | Roma | Crucificado cabeza abajo (~64-67) |
| Andrés | Acaya | Crucificado en cruz aspada |
| Santiago el Mayor | Jerusalén | Decapitado (Hechos 12:2) |
| Juan | Éfeso | Muerte natural ancianísimo (~100) |
| Felipe | Hierápolis | Martirizado |
| Bartolomé | Armenia | Desollado vivo |
| Mateo | Etiopía | Martirizado |
| Tomás | India | Lanceado |
| Santiago el Menor | Jerusalén | Lapidado (~62) |
| Judas Tadeo | Persia | Martirizado |
| Simón el Zelote | Persia | Martirizado |
| Matías | Capadocia | Martirizado |
| Pablo | Roma | Decapitado (~67) |
Once de los doce + Pablo murieron mártires. Solo Juan murió de muerte natural. Es un dato decisivo en la apologética cristiana: ¿quién muere por una mentira que él mismo ha inventado?
Significado teológico
El oficio apostólico hoy
Iglesia Católica y Ortodoxa: enseñan la sucesión apostólica. Los obispos son sucesores de los apóstoles en el oficio pastoral, en la transmisión de la fe y en la administración de los sacramentos. No son apóstoles en el sentido fundacional, pero sí en el ministerial.
Iglesias reformadas / luteranas: aceptan la sucesión apostólica pero la entienden como continuidad en la doctrina (sucesión doctrinal), no en una línea de imposición de manos.
Iglesias evangélicas / pentecostales: algunas usan «apóstol» como título funcional para misioneros pioneros o líderes de redes eclesiales, sin pretender autoridad fundacional. Otras lo evitan.
El canon apostólico
La autoridad de los apóstoles fundamenta el canon del Nuevo Testamento: los libros fueron aceptados como Escritura por estar conectados directamente con un apóstol (autoría o autorización). Esta es la razón por la que el canon del NT se cerró en el siglo IV: con la muerte de los apóstoles, cesó la posibilidad de nueva revelación con autoridad fundacional.
Aplicación práctica
Aunque no seamos apóstoles, podemos vivir como enviados:
- Misión personal: cada cristiano es testigo de Cristo en su entorno.
- Continuidad con los apóstoles: leer y meditar sus cartas como testimonio autorizado de la fe original.
- Unidad con la iglesia apostólica: la iglesia es «una, santa, católica y apostólica» (Credo de Nicea-Constantinopla).
- Valentía hasta el martirio: la sangre de los apóstoles es semilla de cristianos (Tertuliano).
Errores comunes
- Llamarse «apóstol» con ligereza en el sentido fundacional. Los apóstoles del NT son irrepetibles.
- Confundir apóstol con discípulo. Todo apóstol es discípulo; no todo discípulo es apóstol.
- Pensar que Pablo es uno de los doce. Pablo es apóstol pero no de los doce.
- Negar a Pablo su apostolado. Algunos grupos cuestionan su autoridad; el NT y la iglesia primitiva lo reconocen claramente.
Versículos clave para meditar
- Lucas 6:13 — «Llamó a sus discípulos, y escogió doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles».
- Marcos 3:14 — «Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar».
- Efesios 2:20 — «Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo».
- Gálatas 1:1 — «Pablo, apóstol (no de hombres ni por hombre, sino por Jesucristo y por Dios el Padre)».
- Mateo 28:18-20 (Gran Comisión a los apóstoles) — «Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones».
- 1 Corintios 12:28 — «Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros».
- Hechos 2:42 — «Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones».